Belleza, CINE, LITERATURA, MODA

Back to school

Septiembre siempre ha sido uno de mis meses preferidos. Muchas personas asocian este mes a la vuelta a la rutina pero a mi me gusta más pensar en un “volver a empezar”. Nuevos proyectos, nuevas ilusiones, nueva temporada en las tiendas… Septiembre suele ser un mes de cambios ¡y me encanta! Por eso os propongo unos básicos para la vuelta al cole que no pueden faltar:

Los libros de texto: este año me he propuesto repasar inglés. Por muchas películas que veas veas en V.O, si no lo practicas se te olvida, sobre todo la gramática. Por ello ya me he comprado un ejemplar de Grammar in Use de Cambridge. Se trata de un método muy bueno para estudiar y repasar por tu cuenta, con explicaciones claras y ejercicios útiles. Además lo tienes disponible en tres niveles.

Nunca dejes de aprender

Nunca dejes de aprender

Bolígrafos de colores: siempre he sido una loca con un estuche gigante lleno de bolígrafos de colores, es algo que no puedo evitar. Mi última adquisición es este pack de cuatro colores de Bic.

Bolígrafos en tonos pastel

Bolígrafos en tonos pastel

Algo grunge: es una de las tendencias de la temporada gracias a la propuesta que Hedi Slimane creó para Saint Laurent. Para empezar me he comprado esta camisa transparente de cuadros de Bershka.

Algo para recuperar la buena cara: si estás perdiendo el buen tono que cogiste en la playa, apuesta por volver a tu BB cream. Personalmente, no me gusta utilizar base de maquillaje a diario, pero una BB cream es una buena opción para tener un tono de piel uniforme. A mi me gusta mezclar la mía de Estée Lauder con mi hidratante habitual para que no me quede la piel muy seca.

BB Cream de Estée Lauder

BB Cream de Estée Lauder

Un poco de fantasía: es una pena pero Hayao Miyazaki, el creador de Studio Ghibli, ha anunciado que se retira. Si no conocéis sus películas es un buen momento para repasar títulos como Mi vecino Totoro, La princesa Mononoke o El viaje de Chihiro. Una delicia.

Un libro: ya que se trata de volver al cole, como fui un poco nerd en mi época escolar, acabo de empezar Las ventajas de ser un marginado, de Stephen Chbosky. Es el libro en el que se basa la película del mismo nombre protagonizada por Emma Watson. Ya os contaré qué tal cuando lo termine.

Si tiene ventajas, tendremos que descubrirlas.

Si tiene ventajas, tendremos que descubrirlas.

Una película: todavía hay que esperar unas semanas para su estreno en el Festival de Cine de San Sebastián, pero para mi la película del otoño va a ser Las brujas de Zugarramurdi, de Álex de la Iglesia.

Una serie: ¡por fin llegan las nuevas temporadas de nuestras series preferidas! En mi caso, no puedo esperar más para ver la tercera temporada de Sherlock.

Sherlock

Sherlock

Un viaje: sí, acabas de volver de vacaciones, pero eso no implica que no puedas empezar a planificar alguna escapada en uno de los muchos puentes que hay en otoño. Yo en cuanto pueda ya tengo mi destino claro: ¡Londres!

Y para vosotros, ¿qué no puede faltar este mes?

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LITERATURA, MUJER

Las sombras detrás de “50 Sombras”

Lo de hacer fantasear a las adolescentes con personajes de ficción es un truco muy viejo para vender libros. Pero la tendencia moralista que se viene inculcando en el colectivo femenino en este s. XXI gracias a la literatura (mala, por cierto) me sorprende bastante. Todo comenzó en el año 2005 con  la publicación de Crepúsculo. Su autora, Stephenie Meyer, se hizo archimillonaria gracias a la inocente y melosa historia de amor entre un vampiro y una adolescente. ¿Inocente? ¡JA! Gracias a tanta tontería de vampiros brillando bajo la luz del sol (Stoker se revuelve en su tumba) y la tensión sexual sostenida hasta el final de la saga cuando Bella y Edward consuman en su luna de miel, a la mayoría de los mortales se le pasó por alto la lección moralista que Meyer le mete por los ojos al lector durante nada más y nada menos que cuatro libros: nada de sexo hasta el matrimonio. Por mucho que te pique. Y si lo haces, que sea para procrear.

Crepúsculo

Cómete una manzana Bella, que si no te quedas con hambre.

¿Exagerar yo? Para nada. Abandoné la lectura del primer libro después de toda la tontería del bosque y no he vuelto a tocar una página. ¿Y por qué se que no hay más sexo si no me he leído los libros? Pues porque trabajé en una librería durante el boom vampírico y los clientes hablan. Sobre todo los insatisfechos. Cabreó a más de una eso de que Bella tuviera que casarse con 18 años para poder mojar con Edward. Y justo la noche en que por fin se desquita se queda embarazada. Un plan perfecto para una autora mormona cuya obra tiene un tinte mucho más moralista del que algunos creen.

Y de pronto llegó 50 Sombras de Grey dispuesto a satisfacer las fantasías eróticas de toda aquella que se quedó con ganas de caña. O eso parecía. (NOTA: no he leído el libro, jamás lo leeré. Mis conocimientos sobre el mismo se lo debo a la labor de Norma Jean Magazine que tuiteó los libros).

Todo empieza de la mano de su protagonista, Anastasia, una universitaria de 21 años que se está reservando para el hombre perfecto. Vamos, que no ha visto un pene en su vida, porque seguro que además fue a un colegio de niñas. Y aquí tenemos la primera lección de la autora E.L. James, una señora calvinista que lleva casada con su marido más de 20 años: nada de sexo hasta encontrar al hombre perfecto. Lección manida y viejuna por parte de las mentes conservadoras que se olvidan de dos grandes verdades: una, que precisamente una de las cosas más bonitas del sexo viene dada por esa faceta de espontaneidad (a cualquier edad y en cualquier tipo de relación) y dos, que los hombres perfectos no existen (ni las mujeres perfectas tampoco).

El caso es que la joven Anastasia se cruza con el señor Grey (un rico narcisista al que le mola el sadomaso) y debe pensar que es perfecto porque no le pone remilgos. Lo bueno de todo esto es que durante el primer libro, creo que aparte de algún que otro castigo físico para demostrarse noséqué el uno al otro, solo follan una vez y Grey le presenta a sus padres. ¡Qué cabrón salido! ¡Qué escándalo de libro! ¡Qué súper best seller! Después llegó el segundo libro en el que, ¡oh, qué indecencia!, los protagonistas se casan. Del tercero no sé nada porque la vida sexual de unos casados como que me da igual.

50 Sombras

Esposas para la esposa. En el tercero ya están casados. ¿Analogía?

Resumiendo: joven virgen se enamora de capullo, se acuestan, capullo le presenta a sus padres, virgen cree que ella y capullo no son compatibles, rompen, vuelven porque capullo se ha dado cuenta de que hará cualquier cosa por virgen, el amor cambia a capullo, se casan, tienen vida sexual de casados. Todo esto me lleva al principio del post. 50 Sombras de Grey, al igual que Crepúsculo, no es más que otra saga literaria creada por una reprimida moralista que disfraza de revolución sexual lo que no es más que otro cuento que quiere convencer a las mujeres de que el amor que sienten por su hombre será capaz de cambiarle. Paciencia y resignación chicas, no importa como sea él.

Vomitivo.

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